El correo electrónico en frío no siempre está bien visto, pero no hay comercializador que no haya recurrido a esta técnica. Se hace, pero por miedo a las comparaciones no se suele decir.

Piensa en esto: de media, un empleado B2B pasa al menos una cuarta parte de su jornada laboral en su bandeja de entrada, lo que la convierte en una parte vital de su comunicación, especialmente si está orientada a las ventas. Los correos electrónicos pueden llegar a ser aburridos, impersonales y, en consecuencia, ineficaces. Para ayudarte a romper este statu quo, aquí tienes una lista de acciones que te ayudarán a escribir correos electrónicos que produzcan conversión.

1: Comprender a fondo al cliente potencial

Una vez seleccionadas las actividades compatibles con su producto o servicio, ya sea mediante búsquedas manuales o recurriendo a bases de datos perfiladas como la de Bancomail, el objetivo de tu investigación continúa siendo descubrir los intereses precisos de tu público objetivo.

En otras palabras: demuestra a tu público objetivo que lo conoces. En el caso de una empresa, se pueden utilizar los canales sociales y la página web, de la que se puede recoger mucha otra información. Su tarea requiere que haga un cuidadoso análisis de los puntos fuertes y débiles. Tu función será resolver un problema real por el que esté pasando tu cliente potencial.

Una vez que hayas identificado estos aspectos particulares, asegúrate de mencionarlos de forma comprensible en tu mensaje. De este modo, proporcionarás un contexto concreto a tu lector.

Cada correo electrónico será único, pero podrás enviarlo con un solo clic. Compón tu plantilla de correo electrónico incluyendo porciones de texto personalizadas como marcadores de posición: al utilizar plataformas de envío profesionales, podrás asociar a cada destinatario un campo de contenido dedicado.

Así que no seas perezoso: gracias a bases de datos como la de Bancomail, tienes muchos datos además de los identificativos. A través de la página web o de las redes sociales (disponibles bajo petición) puedes aprender mucho sobre tu cliente potencial!

2: No escribas como una plantilla (aunque seas una plantilla)

Las plantillas son un gran ahorro de tiempo y te permiten replicar un mensaje probado a múltiples destinatarios, pero si has elegido tu inspiración de alguna galería online, recuerda que debes destacar o tu destinatario percibirá tu mensaje como el mismo que el de decenas de otros competidores.

Si utilizas plantillas, personalízalas para que se parezcan más a ti y a tu marca. No es necesario utilizar hipérboles ni palabras rebuscadas: para escribir bien hay que ser claro y conciso.

Sé simpático: los mejores correos electrónicos, los que crean relación, son conversacionales. No te lances de cabeza a explicar por qué tu producto es superior a las alternativas, pero empieza por pintar el panorama en el que será útil. Esta es la parte en la que empatizas con tu lector y puede ser tranquilizador contar tu experiencia o la de alguno de tus clientes testimoniales.

3: Haz que tu correo electrónico sea corto y claro

Esto no es una contradicción con el punto anterior. El secreto para escribir un correo electrónico perfecto es proporcionar suficiente información y empaquetar un contenido que sea a la vez educativo y “divertido” de leer (se llama infoentretenimiento).

Antes de pedir explícitamente algo tan decisivo como una compra, hay que crear confianza y reconocimiento. Una forma fácil de hacerlo es ofrecer valor por adelantado, por lo que un buen correo electrónico frío debe ofrecer información y disponibilidad para una consulta gratuita. Este enfoque establece un agente muy poderoso en la persuasión: la reciprocidad, una dinámica por la que los seres humanos tienden naturalmente a devolver un favor.

He aquí algunos propósitos claros para ir directamente al grano:

  • Ofrece una vista previa de tu producto o una demostración gratuita.
  • Comparte un artículo útil para entender la oferta.
  • Ofrece orientaciones o resultados de encuestas que podrían marcar la diferencia en la actividad del lector.

No temas dar un plazo cuando esperes una respuesta: la urgencia, expresada con educación y sin ultimátum, da una razón para actuar. Si tu oferta está limitada en el tiempo, menciónalo; si estás intentando programar una reunión, sugiere una fecha y hora concretas.

4: Utiliza la tecnología a tu favor

Enviar con una plataforma de envío profesional no sólo te ayuda a personalizar tu mensaje para aumentar las posibilidades de contacto, sino que también te proporciona muchos detalles como la cantidad y la forma de clics y aperturas.

Puedes utilizar estos datos con dos fines:

  • Aprender y mejorar – el Email-Tracking te ayudará con el tiempo a tomar decisiones cada vez más acertadas: podrás probar diferentes fórmulas y conocer el mejor momento de envío.
  • Combina las acciones de seguimiento: en tu papel de vendedor, el correo electrónico es un medio para generar interés y acercarse al primer contacto. Pueden necesitarse hasta 10 puntos de contacto para obtener una respuesta de tu cliente potencial, así que ¿por qué esperar que el primer correo electrónico cierre el juego?

5: Facilita la respuesta

En un correo electrónico frío estás precalificando a tus prospectos, por lo que es esencial ofrecer un lead magnet, es decir, un gancho para captar la atención de tu lector: hemos visto algunos ejemplos en los que la acción esperada por nuestro prospecto es, por ejemplo, solicitar una demo o un informe.

La Call to Action (CTA) es una frase diseñada para inducir a la acción al leer un contenido, en este caso un correo electrónico. En la práctica, se trata de un texto breve que explica claramente al usuario qué debe hacer y cómo debe hacerlo.

Una CTA eficaz debe:

  • Incluir un verbo que represente una acción
  • Utilizar palabras que generen emoción
  • Motivar a la acción recordando al usuario el incentivo para hacerlo

Por lo tanto, en tu correo electrónico frío debes ser muy claro: tu cliente potencial necesita saber qué hacer para saber más sobre el tema. Tu tarea es hacer que este proceso sea lo más sencillo posible.

Dependiendo de tu enfoque, puedes elegir qué ruta tomar. Si quieres automatizar este proceso proporcionando más información, utiliza un enlace en profundidad, pero asegúrate de que desde la página de tu sitio el usuario pueda ponerse en contacto contigo fácilmente.

Si, por el contrario, quieres establecer un vínculo con tu lector, ponte a su disposición con una simple frase: “¿Tienes alguna pregunta? No dude en preguntar respondiendo a este correo” o “Responda “Sí” a este correo y me pondré en contacto con usted para responder a sus preguntas”.

Para recapitular

Basándote en los consejos que hemos compartido, tu propia experiencia e inspiración, relee tu correo electrónico frío dividiéndolo idealmente en tres partes:

  1. La introducción: aquí es donde empieza el juego; con la línea de asunto y las primeras palabras captas la atención de tu lector. Aquí es donde se marca la diferencia entre que te lean o te destrocen, así que haz que sientan curiosidad yendo directamente al grano.
  2. La propuesta de valor: es el corazón de su correo electrónico; céntrate en el valor y en cómo puedes resolver un problema. ¿Por qué deberías importarle a tu lector? Ponte en su lugar y hazte relevante.
  3. La Call to Action: este es el quid de su correo electrónico; no lo eludas, dile a tu lector exactamente lo que esperas de él.